Guerra de aranceles y nuevo proteccionismo: analizan el impacto en Argentina y el mundo

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Miguel Ponce advirtió sobre una depresión global y su efecto en la balanza comercial argentina. Marcelo Elizondo prevé una desaceleración económica pero no una crisis.

Limones, uno de los productos argentinos perjudicados por la suba de aranceles de EEUU.

(NAP) La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aumentar los aranceles a las importaciones de varios países, incluida Argentina, generó preocupación en el comercio internacional: mientras algunos productos argentinos enfrentarán un arancel del 10%, China y Europa se ven afectados con gravámenes de hasta 34% y 20%, respectivamente.

Las repercusiones en la economía global ya se reflejan en los mercados financieros y en la incertidumbre de los exportadores.

Para el especialista en comercio exterior Miguel Ponce, la medida de Trump marca el inicio de una crisis económica de gran magnitud. “Estamos ante un tsunami internacional muy grande. Esto genera inflación en EE.UU., lo que llevará a la Reserva Federal a subir las tasas de interés. Como consecuencia, caerán los precios de las commodities y habrá un vuelo de capitales hacia activos seguros en el mercado norteamericano. Todo esto nos afecta directamente, ya que reduce nuestras exportaciones y genera más presión sobre el tipo de cambio”, explicó.

Ponce también señaló que Argentina podría perder el superávit comercial obtenido en 2024 y enfrentar un déficit debido al encarecimiento de sus productos en el exterior y la fuga de divisas por importaciones y servicios.

Ponce

Además, advirtió por radio Continental sobre la posibilidad de un ajuste cambiario: “Es posible que el FMI exija una corrección del tipo de cambio en las negociaciones en curso. Esto podría derivar en un pass through a precios, es decir, una aceleración de la inflación”.

Por su parte, Marcelo Elizondo, otro referente en comercio internacional, relativizó la gravedad del impacto, aunque reconoció que habrá consecuencias. “El mundo entra en un proceso de desaceleración, no de crisis tipo estrepitosa, pero de debilitamiento económico. Estados Unidos puede verse afectado por el alza de la inflación y la caída en las cotizaciones de empresas, pero también podría atraer inversiones debido a su gran mercado interno”, sostuvo.

Elizondo explicó que el incremento arancelario busca equiparar las tarifas que los distintos países imponen a los productos estadounidenses. “Nosotros le cobramos a EE.UU. un 10% en promedio, por lo que Trump aplicó el mismo porcentaje a nuestras exportaciones”, dijo a Ámbito.com.

“La consecuencia más probable es que el exportador argentino deba reducir sus precios o que parte del costo sea absorbido por los importadores”, detalló Elizondo.

En este contexto, el presidente Javier Milei se encuentra en EE.UU. con el objetivo de negociar excepciones para sectores estratégicos como el acero, el aluminio y los cítricos, que han sido afectados por las nuevas disposiciones. “Si logramos alguna flexibilización en estos productos, el impacto podría mitigarse”, indicaron fuentes oficiales, opinión que reforzó Ponce.

Las próximas semanas serán clave para determinar si Argentina consigue condiciones más favorables en este nuevo escenario proteccionista o si deberá enfrentar una mayor presión sobre sus exportaciones y su economía en general. (Noticias AgroPecuarias)

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